Algo de lo que implica y como crecemos siendo editora en jefe

Lo Que He Aprendido como Editora en Jefe Realizando Entrevistas – Hasta Estos Momentos

Oportunidades de Aprendizaje

A lo largo de estos últimos años desde que asumí llevar el rol de editora en jefe a través de Latina Seattle, he venido desarrollando habilidades en áreas que aún siguen desafiándome y emocionándome a cada instante, entre ellas el arte de entrevistar. Cada encuentro y conversación que he mantenido me ha enseñado lecciones que van más allá de una simple búsqueda y creación de contenido. Cada entrevista, sin lugar a dudas, ha sido una oportunidad no solo para descubrir y aprender de historias, personajes y hechos, sino también para profundizar en algo fundamental con lo que hago: mi comprensión de las personalidades, la comunicación y el tipo de presencia que puede aportar calma y claridad a cualquier situación.

Permíteme compartirte un poquito de cada uno en detalle en este artículo de hoy.

Comprendiendo las personalidades que tengo frente a mí: más que solo preguntas

Cada persona aporta y lleva consigo su propia energía, que trato de ver como única, a cada entrevista, y parte de mi función o desempeño ha sido aprender a e insistirme en escuchar mejor, captar y respetar esos matices y diferencias de perspectivas que expresan. Algunos entrevistados son reservados, lo que requiere muchísimas veces guardar paciencia y hacer un acercamiento bastante amable. Otros son audaces y expresivos, y llenan ese encuentro y espacio con percepciones, imagenes, ideas y energías interesantísimas. Y hay otros quienes no se andan con rodeos y de plano te indican cómo quieren utilizar el tiempo que han designado para hablar contigo específicamente.

Tener que aprender a leer a estas personalidades y adaptar mi enfoque, preguntas y comportamiento, en consecuencia, me sigue enseñando a estar atenta sobre los estilos de conectar de manera genuina, ayudando a fomentar un entorno, un ambiente, en el que todos quienes estemos ahí podamos disfrutar de alguna manera las conversaciones, sientiéndonos seguros para abrirnos sinceramente con nuestras opiniones, perspectivas y debates. También he observado que esta habilidad se extiende más allá de las entrevistas y de una ´salidita de café´ -como suelo decir-: comprender las personalidades sí que ayuda a adaptar los temas a tocar, gestionar equipos, construir conexiones y relaciones francas y a liderar con empatía -algo fundamental con nuestros proyectos individuales-.

Recientemente compartí un audio en unas de mis cuentas de instagram respecto a este tema, que con gusto te invito a escuchar.

Tomando el control de la comunicación: equilibrando la curiosidad con la dirección

Varias de las gratas entrevistas que siento he experimentado y que me dejaron tantas cosas en las que pensar han requerido que vaya entendiendo el valor de un consciente equilibrio; es eso entre ayudar a guiar la conversación al mismo tiempo que nos permitimos fluir respectuosamente y de la manera más natural posible. Algo que suelo compartir con amistades, familiares y en mis redes sociales es que, como en todo rol que asumimos y en donde queremos desarrollarnos mejor, un entrevistador tiene que ser responsable al conocer y mantener el propósito de las conversaciones que lleva. Y en ese camino nos vamos encontrando con giros inesperados en donde es fundamental mantener una mente abierta y sacarle provecho al instante con la creatividad para permanecer actuando y obrando desde lo saludable.

Sigo aprendiendo que tomar el control no necesariamente significa que vamos a dominar en algo; es más bien saber reconocer cuándo necesitamos volver a, o retomar, los temas centrales, explorar esas tangentes o curvas que vemos inesperadas y que podrían fácilmente desorientarnos, y buscar siempre respirar profundo y con confianza. Particularmente, en ese enfoque de equilibrio que en momentos siento necesito bastante, voy agudizando y mejorando un mejor sentido de concentración que me ayuda en muchos aspectos y me va enseñando, en algunos escenarios clave, qué necesito comunicar con claridad y seguridad, y esto no solo por mi interés en ciertas entrevistas sino también por ese potencial que sigo creyendo existe en tantas áreas de cualquier trabajo o rol que asuma.

Encontrando la serenidad en lo que hago, en los espacios que frecuento y la gente con la que me topo: seguir desarrollando un enfoque tranquilo y coherente

Soy ahora de las personas que creo tanto que cada encuentro o entrevista que tenemos a lo largo de la vida nos va enseñado la importancia de aprender a mantenernos con calma y claro enfoque, especialmente en momentos y con personas que pudiera creer estresantes, inquietantes, y demás . Algo evidente en este crecimiento es que no todas las entrevistas salen como uno planea, y algunas pueden llevarte a tener que lidiar con una variedad de desafíos inevitables: fechas reprogramadas, problemas técnicos, personalidades de estilos incompatibles, lenguajes vulgares o muy fuertes para los momentos, o incluso los mismos nervios y limitantes mentales que presente un entrevistado (o uno mismo) -y que suelen hacértelo saber a veces a último minuto. En mucho de lo que todos hacemos hoy día necesitamos equiparnos con tanta empatía (comenzando mantenerla hacia uno mismo). Y para mí es esencial cuidar mi estado de serenida: encontrar y guardar mi calma firme en muchos espacios ha sido un paso en mi camino de todos los días.

El tema de la serenidad lo toco con frecuencia y con mucha apertura, cuidado y responsabilidad porque ir aprendiendo de ello me muestra la mentalidad que necesitamos proteger y manejar en todo entorno, para aceptar las tantas sorpresas que nos regala la vida con gracia; vamos igualmente comprendiendo el por qué necesitamos responder de manera reflexiva en lugar de lanzarnos apresuradamente a lo que sea sin haberlo analizado un momento (uno de mis retos). Por toda literatura que veo sobre este tema, sigo encontrándome con esa frase de «confía en el proceso«, y en muchos momentos no te queda de otra más que abrazar la confianza para aceptar, respetar, comprender, cada conversación a medida que fluye. Y a través de ello vamos enfocando los resultados del crecimiento de uno y de la personas con quienes estamos.

Esta experiencia como editora en jefe sigue siendo uno de los viajes de crecimiento y conexión que más me emocionan e intrigan; es que me desafía en tanto, y enfrentarlo me desnuda a tener que verme y aceptarme tal cual. Y en mí queda hacer de esto una de mis mejores vivencias.

Amigo/a, hay roles y actuaciones que nos enseñan a aprender a ayudar a otros a sacar lo mejor de sí mismos y, lo maravillo igualmente, nos permite ir descubriendo y puliendo esas nuevas fortalezas de uno mismo. En cada entrevista y encuentro siento que hay una gran tarea que requiere con frecuencia humildad y silencio: decidir aceptar las diferencias de otros tal cual se muestran, comunicarme con un propósito e intereses claro y saber ser parte de un entorno tranquilo y positivo donde todos seamos lo que sentimos en ese momento somos. La aceptación no es fácil en mucho… y hay mentalidades que no fluyen respecto a ello y toca guardar la serenidad y movernos a otros escenarios.

Feliz día, corazón.

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