En un post pasado que publiqué primeramente en mi cuenta de Instagram, mencioné algo que ya he venido compartiendo desde hace tiempo: Nuestro pasado, nuestras experiencias y puntos de vista fortalecen ese ser que somos hoy.
Y lo compartí porque en ocasiones es fundamental uno entender sus pensamientos y perspectivas para así ayudarse a expresar mejor las cosas que quiere decir, y explicar, de ser necesario, por qué piensa las cosas de esa manera. Algo que para mí ha sido valiosísimo entender cuando estoy en algunos espacios, y porque soy mujer con sentimiento y carácter, trato de mantener presente con algunas personas recordar que lo que comparta de mis cosas vividas y sentidas, aunque parezcan muy diferentes y descabelladas de la de los demás, pueda que aporte algo distino en ese momento. Y siendo que hoy día mencionamos tanto sobre diversidad, creatividad, reinvención, autenticidad e innovación, entre tantas otras cosas, vale la pena intentar entender que quizá en mis perspectivas haya algo que le sirva a alguien, o al menos, siento que me sirve a mi misma para ir comprendiéndome un poco mejor siendo algo más realista en el momento.
Terminé parte de mis post resaltando que [t]us perspectivas podrán sonar o lucir muy diferente en algunas cosas, y pueda que hasta te incomode o intimide expresarlas por ello; sin embargo, valora tus perspectivas únicas, porque por algo te llegan a la mente en ese ahora. Abrázalas, aprovéchalas y apaláncate en ellas a tu favor.
Y siento intensamente que realmente la tarea a veces más fuerte que encuentro al hablar con otros es recordar hacerlo honrándonos por quienes hemos sido y somos. Honrándome por quien fui y soy; así trato de decirme con frecuencia antes de salir a verme con personas nuevas, o con quienes me sienta algo intimidada.
Estos son algunos pasos que nos ayudan con el valoramiento de nuestras perspectivas
No hay dudas de cuán crucial para nuestro crecimiento personal, confianza y éxito es saber expresarnos mostrando que valoramos nuestros puntos de vistas, opiniones ya consideradas y pensamientos que hemos reflexionado. Por ello te paso a continuació algunos pasos que nos ayudan a empezar a valorarnos más cuando estemos con otras personas:
Dedica tiempo a la autorreflexión: Tómate tu tiempo para reflexionar sobre tus experiencias de vida, tus fortalezas, tus debilidades y las lecciones que has aprendido de tantas cosas que de seguro has pasado. Busca comprender cómo estas experiencias y vivencias han venido dando forma a tu perspectiva sobre tantos temas que se discuten a diario y hasta de diversos aspectos de la vida -sea que directamente los hayas vivido tú o no-.
Identifica tus fortalezas y hazlo con alegría: Reconoce qué es lo que hace quizá que tu perspectiva sea única. Puede ser tu origen, tus influencias culturales, tus valores personales o las habilidades y conocimientos específicos que posees, y sobre todo, esa forma particular de conectar y congeniar con la gente.
Valida tus pensamientos: Algo esencial que no debe faltarnos cuando salimos a conectar con nuevas personas, suelo decirlo a mis amistades y familiares, es que los pensamientos y opiniones de cada uno de nosotros son importantes. Algunos de nosotros nacimos en entornos donde no se resalta esa importancia y crecimos de manera que lo ignorábamos o silenciábamos constantemente. Y como indican especialistas en el desarrollo humano y la psicología, aprendamos a validarnos en los debates y conversaciones diarias con distintas personas, y leyendo y escuchando diversos puntos de vista para abrir nuestras mentes a las diferentes perspectivas que pueden existir sobre algo o sobre un tema sin necesidad de tener que perder nuestra perspectiva.
Confía en tu linda y buena intuición: Personas en distintas áreas de trabajo y con distintas experienicas en sus campos, nos han dejado ver que en muchas de sus críticas decisiones confiaron en sus instintos. Hay que aprender a confiar en nuestros instintos y en nuestras intuiciones, y en algunos casos saber valorar eso que nos dice nuestra intuición. Y para ello, algunos especialistas nos indican que una perspectiva es como la combinación del análisis racional e intuición; vamos como poniendo 50/50 de cada uno… o nos jugamos con el porcentaje que más nos sienta mejor según nuestra personalidad.
Busca retroalimentación: Fomenta la retroalimentación constructiva a través de tus amigos, mentores o colegas de confianza. Esto puede brindarte información sobre cómo los demás te perciben, reciben tu perspectiva y, de hecho, pueden ayudarte a refinarla.
En este otro post que también compartí en mi Instagram, hablé de Las Críticas Constructivas, cómo saber escucharlas para no impedir nuestra prosperidad.
Cuestiona las suposiciones -tanto las tuyas como las de los demás-: Se viene sugiriendo en muchas conferencias que es necesario mantenernos dispuestos a cuestionar las suposiciones y la sabiduría convencional a la que solemos prestar atención diariamente. Porque lo que tendemos a escuchar alimenta nuestra mente, y terminamos siendo lo que guardamos en nuestra mente.
Abre tu mente al aprendizaje continuo: Cada vez que puedas y quieras preséntate curioso y comprometido con el aprendizaje -que sepan algunos claramente que te interesa aprender sobre algo en particular-. Estudios y reportes científicos han mencionado que cuando exploramos nuevas ideas, culturas, lenguajes y disciplinas, entre otras cosas, activamos nuestro cerebro y ampliamos nuestros intereses al profundizar en nuevos temas para conocer perspectivas diferentes y por ende enriquecer nuestra comprensión mejor y más realista del mundo que nos rodea.
Practica la asertividad en cada oportunidad que puedas en tu día a día: Algo que me encanta respecto a este punto es aprender a afirmar nuestras opiniones con respeto, sinceridad y consideración, incluso si difieren de las de los demás. Cuando expresamos nuestras perspectivas con confianza y claridad, experimentamos esa hermosa sensación de amor propio, valor en sí mismo, e incluso para con los demás.
Celebra la diversidad en todas sus formas y la que más sientas que te identifica: Este es un punto en el que sigo aprendiendo todos los días y en donde, particularmente, no ha sido fácil para mí. El punto central es apreciar la diversidad de perspectivas que existe en el mundo. Comprendamos que los diferentes puntos de vista pueden enriquecernos a todos en muchos aspectos tan individuales, y las discusiones pueden incluso conducirnos, como suelen decir algunos visionarios, a soluciones innovadoras. Es decir, reunámonos con otros cada vez que veamos necesario para traer un poco de aire fresco a las cosas cotidianas que a veces parecen aburrirnos.
Sé auténtico: Dale un vistazo a este artículo que con gracia compartí un día sobre la autenticidad. Acepta tu perspectiva única como esa contribución valiosa que tu estás llevando a cada conversación, cada proyecto y cada relación. Tu perspectiva es un trocito de tu capacidad pensante en un dado momento de tu vida. Somos seres humanos creciendo siempre, y hay momentos en donde es necesario recordárselo a algunas personas.
Así que, corazón, vamos a nutrirnos con palabras sanas, bonitas, bien escogidas para mostrar ese aprecio y valor que guardamos en nuestros pensamientos y perspectivas de la vida. Y busquemos maneras de que al compartirlas también podamos apreciar y encontrar esa riqueza que guardan las de las otras personas.
Que nuestras perspectivas rígidas, inflexibles y hasta radicales o extremistas no nos alejen de necesarias y lindas amistades.
Sol Gonzalez.
Gracias por visitarme, ten feliz día.
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